No sé exactamente en qué momento decidí empezar a escribir. Quizá porque durante mucho tiempo he llevado demasiadas cosas dentro y porque, a veces, ponerlas en palabras es una manera de respirar.
Este blog nace de una necesidad muy sencilla: contar que, aunque la vida puede golpearte muchas veces, también puedes volver a levantarte.
He pasado por momentos muy difíciles. Momentos en los que pensé que ya no podía más, en los que tuve miedo, ansiedad, tristeza y dudas. He tenido que empezar de nuevo más de una vez y aprender a seguir adelante incluso cuando no tenía fuerzas.
Pero también he conseguido cosas que para mí tienen un valor enorme.
He conseguido un hogar para mis hijos. He conseguido seguir trabajando y luchar por tener una cierta estabilidad. He construido una familia muy unida y he visto crecer a mis hijos hasta convertirse en personas con sus propios valores, principios y forma de entender la vida.
Y eso me recuerda algo importante: quizá no siempre he hecho las cosas perfectas, pero he intentado hacerlas lo mejor que he sabido.
A veces todavía dudo de mí misma. Me pregunto si soy suficientemente buena madre, si estoy haciendo las cosas bien o si debería haber podido hacer más.
Entonces miro a mis hijos.
Y veo en qué personas se están convirtiendo.
Y muchas de esas dudas se hacen un poco más pequeñas.
Este blog no pretende mostrar una vida perfecta. Todo lo contrario.
Quiero hablar de las caídas, de los días malos, de la ansiedad, del miedo, de las preocupaciones y de esas noches en las que parece que la cabeza no deja de dar vueltas.
Pero también quiero hablar de las pequeñas victorias.
De levantarte cuando no quieres.
De ir a trabajar aunque estés cansada.
De sacar adelante una casa.
De luchar por tus hijos.
De conseguir algo que durante mucho tiempo parecía imposible.
De volver a empezar.
Porque he aprendido que superar algo no significa que deje de doler. Significa que, aunque duela, sigues caminando.
Y aquí estoy.
Con mis cicatrices, mis miedos, mis dudas, mis ganas de vivir y todas esas pequeñas cosas que he conseguido a pulso.
No sé hasta dónde llegará este blog.
Pero sí sé desde dónde empieza:
desde una mujer que se ha caído muchas veces...
y que, una vez más, ha decidido levantarse.

